Sportivo, como toda Institución, necesitó un sitio donde reunirse, donde guardar la documentación y también los trofeos. Antes de 1960, año en que tuvo su Sede propia, las Comisiones Directivas, recorrieron un largo camino, que hoy podemos rehac

Sportivo, como toda Institución, necesitó un sitio donde reunirse, donde guardar la documentación y también los trofeos. Antes de 1960, año en que tuvo su Sede propia, las Comisiones Directivas, recorrieron un largo camino, que hoy podemos rehacer gracias a algunos memoriosos que conservan ese recuerdo.

En un principio no hubo Sede, sino “Secretarías”.

La Secretaría era el espacio formal para el funcionamiento de la Entidad, pero los hinchas del Club, los que vivían con el corazón todas las vicisitudes de Sportivo, esos, se juntaban en el bar. Mejor dicho: “el café”. Una verdadera institución ya en esos tiempos. Alrededor de las mesas, durante toda la semana se armaban y desarmaban los equipos, se programaban los viajes para acompañar a los jugadores cuando iban a otros pueblos, se autorizaban o desautorizaban a los árbitros y se palpitaban los resultados de los encuentros.

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Así fue hasta 1960, en que todo se concentró en la primer Sede propia, una casona señorial ubicada en Calle 19 al 1081, que pertenecía a Don Pedro Beltramo y que se adaptaba perfectamente a las necesidades de entonces. Podemos decir que se había cumplido un viejo sueño, tantas veces postergado.

Los habitués de la época han sido protagonistas de muchos hechos graciosos que pasaron a engrosar el anecdotario de Sportivo. Entre los distintos conserjes que pasaron, podemos nombrar a Humberto Lazarín, Juan Crecenzi, Pablo Mosqueda, Orlando Patay Scheinterg, Juan Leclereg, Raúl Maidana, Lorenzo Lencho Mansilla.

Al culminar la década del 60, cuando asumió la Comisión Directiva presidida por Herbert Castellano, se tomó la decisión de poner especial énfasis en hacer crecer al Club en el aspecto edilicio e inmediatamente se comenzó a construir el Salón de Calle 24, con la idea de hacer un gimnasio, con cancha de básquet, sin pensar que luego, ese gran Salón, cedería un lugar para el funcionamiento de la Sede Social.

Como primer paso hubo que pensar en una forma rápida de conseguir fondos por lo que uno de los recursos adoptados fue entregar en parte de pago la Sede de Calle 19, habiéndose establecido que podían seguir ocupándola durante 2 años más.

Cuando se venció el plazo, como el nuevo edificio aún no estaba terminado, la gente de Sportivo se encontraba en la parrilla Las Brasas, en Calle 20 al 800, propiedad de la familia Ciani, y posteriormente, en el año 1972, en forma provisoria, se ubicaron en el entrepiso del nuevo Salón.

Cuatro años después, en 1976, la Sede se estableció definitivamente en el espacio que se había proyectado como hall de entrada de dicho Salón, porque arriba hacía mucho calor o mucho frío.

Hasta el año 2000, en que se inauguró la actual Sede ubicada en el Predio Polideportivo, los sportivistas tuvieron su casa en ese lugar en el que se encontraban para hablar de fútbol, leer el diario, jugar a las cartas, tomar un café, compartir momentos inolvidables. Sus paredes guardan un sinnúmero de recuerdos, anécdotas, discusiones, alegrías y tristezas.

Es una deuda pendiente y un desafío, recopilar las vivencias de aquellos tiempos, para que no mueran en el recuerdo de unos pocos memoriosos que tuvieron el privilegio de estar presentes; aún más, se deberían editar en un formato audiovisual para inmortalizarlas. El desafío está planteado, sólo falta encontrar quien tome la posta.

La Sede de Calle 24 fue atendida por sucesivos conserjes como Angel Marconato, Juan Leclereg, Federico Rossano Norberto Cotella, Rubén Mondino, Roberto Zamboni, Jurevicius, Chiche Pieretti, Osvaldo Dalman, Mario y Jorge Martoglia, Poncio, Adrián Stelli, Nelso Carducci, Enzo Racca, Carlitos Pistelli, Juan Carlos Romero, Carlitos Calcaterra, Omar Gaillard, José Perelló, José Cisnero, Julio Cacho Fernández, la Sub Comisión de Fútbol 1992/1993, Eduardo Tilio, Pedro Luis Licho Cavalié, Francis Marín.

En el año 1998, el Predio Polideportivo había crecido en obras para sus asociados y ya funcionaba la pileta, las canchas de tenis y la de fútbol, pero la Sede quedaba alejada del mismo, por ello se tornaba cada vez más inmediata la necesidad de unificar las actividades del Club.

Luego de agudizar el ingenio, los dirigentes encontraron la manera de reunir los fondos requeridos creando el Mega Sorteo. Un año después se presentó el proyecto a la gente de Sportivo y a fines de 2000, se inauguró la nueva Sede Social, que superó ampliamente las expectativas de los socios, y con orgullo de pertenecer a esta Institución señera, comenzaron a disfrutar de este lugar que posee todas las comodidades con el máximo buen gusto, contando desde su inauguración, con un encargado de lujo para atender el servicio, como lo es Francis Marín.