Un 2 de julio nos deja físicamente "Picho" Maidana pero siempre estará presente en nuestros corazones.

es cabecera pichu

De entre los personajes que pertenecen a Sportivo, sin dudas entre ellos se destacó uno en especial, se trata de Omar Maidana, para todos Pichu. Era para todos los que vivimos en este pueblo como un hijo o un hermano y su presencia sin previo aviso siempre era bien recibida tanto en la mesa familiar de cualquier casa, como en los tablones de los asados en galpones, talleres, clubes, en los salones de fiesta, cenas, reuniones, cumpleaños, casamientos o a cualquier evento que el desease ir, siempre tenía entrada libre y puertas abiertas, el usaba la misma libertad para llegar como para marcharse cuando se le daba la gana. Su origen humilde no le impidió codearse con los grandes del pueblo, con su carismática personalidad fue abriéndose paso con picardía y simpatía para convertirse en un ídolo popular, porque sus gustos eran lo popular, le gustaba el bombo, por lo que se presume podía ser peronista, le gustaba el futbol y era de Sportivo, pero el bombo lo tocaba tanto con los hinchas de futbol de su club como con los adversarios de su club, porque el (aunque ganes o pierdas) era amigo de todos. Era un “Capo” y un bacán, noctambulo empedernido, las impiadosas madrugadas de invierno con heladas y escarchas no eran impedimento para que Pichu recorriera diariamente la escasa vida nocturna de Las Parejas, pasado el mediodía almorzaba en su casa, en el club, o donde sea y siempre con coca cola, como nadie le cobraba o pagaban sus amigos no le interesaba el dinero, pero cuando pudo acumular unos cuantos “Australes” en su abultada billetera, estos dejaron de circular.

Era muy difícil verlo de mañana porque cuando amanecía el llegaba a su casa a dormir, a la tarde iniciaba su periplo por los bares del pueblo, el Victoria, la Shell, la Taberna, Chiquiton, la Petro, la YPF y tanto otros bares, pedía cafecortado, ceremoniosamente lo endulzaba y con los primeros sorbos, meticulosamente encendía un cigarrillo jockey club, con calmada prolijidad gatillaba el encendedor con el dedo meñique doblado y ligeramente elevado, y con serena mirada se extasiaba viendo como la bocanada de humo se elevaba, los ángeles protectores lo guiaban porque nunca caminaba por la vereda y siempre lo hacía peligrosamente por la ruta y las calles y en algunas ocasiones oficiaba de inspector de transito haciendo los clásicos gestos con una mano para que paren y con la otra para los que avancen, las cuadras de las panaderías eran un refugio en el que solía terminar la noche tomando mate con los panaderos y comiendo las primeras facturas del día, cuando ya amanecía, sino tenía mucho apuro volvía caminando a su casa y si no, le hacía señas algún vehículo que pasaba para que lo llevase a su casa. Lo afeitaba su amigo Pancho Rossi y lucia siempre prolijamente con pelo corto y bien peinado “a lo Gardel”, le gustaba la música y los bailes, América, Quitapenas, Los Lirios, eran sus músicos preferidos. Los bailes en el Salón de Sportivo lo tenían como una figura infaltable junto a su amigo Loro Sánchez, a veces colaboraba con la animación de Sergio De Benedetti y compartía el Show de los Lirios en el escenario con Tito Pennesi, también era asiduo concurrente a la Carpa del Amor en Cañada y otros boliches bailables y ciertamente también en algunos cabarets de la zona. Disfrutaba de la vida social, estaba más allá del bien y del mal, pero tenía su carácter, se ofuscaba cuando lo despeinaban y mucho más cuando lo mandaban a barrer, también se irritaba cuando le contradecían el sentido de circulación del Tren, apasionado por los trenes intuía el horario y esperaba en el paso a nivel para verlo pasar contemplándolo hasta que se perdía en la lejanía. Como buen Play Boy, se le conocen pocos antecedentes laborales y se remontan a su juventud cuando era repartidor de soda con su amigo Juancho. Integro la generación doraba de pintorescos y fellinescos personajes que se congregaban al mediodía y a la noche en la vieja sede de calle 24, protagonizando desopilantes tertulias y disparatados sketch con sus amigos Rulo y Roberto. Lo entristeció muchísimo la muerte de su amigo e ídolo Rulo y un tiempo después el fallecimiento de Raúl su padre, este fue otro duro golpe que fue minando su fortaleza, de a poco se fue despidiendo, sus salidas fueron esporádicas, lentamente se fue recluyendo, refugiándose al cuidado de su sobrina en el hogar paterno, la neumonía fue una excusa para irse a la Sede Alta a reencontrarse con su padre, con el Rulo, con el Bocha, con Pitufo, con Tilio, con Pepi, con el Chochi, y tantos otros. Pichu un Ciudadano Ilustre, era de todos y por eso todos estamos de duelo, Chau Campeón hasta siempre Maidana.